Enrique Pastor

Con un cargo Político en el Ayuntamiento, Enrique está acostumbrado a las tensiones, pero no a las de Mirador de Montepinar… A falta de un ascenso que no acababa de llegar, puso todo su empeño en la presidencia de la comunidad (Casi lo mismo, o incluso más duro y difícil) y hasta creó el Bar Max & Henry, pero con amigos como el Rancio… ¿Cómo le iba a salir algo bien?…

El aspecto sentimental tampoco le va mucho mejor: su matrimonio con Araceli acabó con una nota para que regase las plantas, y Judith tenía dudas todo el tiempo, así que es imposible que lo vote nadie, aunque ahora se le suma un hijo al que cuidar… Es curioso que se puede tomar vacaciones sabáticas de su trabajo y puede volver de nuevo: el dinero no le sobra pero le llega para un local alquilado a 0 euros de ganancias y una casa con estafa… En la concejalía están encantados sin él porque es un pesado.

En la actualidad, Preside su propio Partido Político, el ACDC. Con una cuota mensual de 60 euros para sus afiliados, no es que haya conseguido muchos más allá de los Diputados que obtuvo en las pasadas Elecciones. Honrado como el que más, es uno de los pocos que debería irse de la Comunidad para siempre… Pero le atan su piso, su local, y en el fondo, los vecinos… Si son todos una gran familia, y como en todas, hay problemas, rencillas…

Presidente de la comunidad de Montepinar o Alcalde, ¡Nada se le resiste a Enrique Pastor! No sin quebraderos de cabeza. Aventuras para las que cuenta con Antonio Recio, su tan querido y odiado vecino, o el apoyo de Araceli, su antiguo gran amor.

Enrique Pastor, Concejal de Juventud y Tiempo Libre.

Frases Célebres de Enrique Pastor

Diálogo, ¡Diálogoo!

De poco le sirve esta Frase, si la usa es porque hay movida

Otra Comunidad es Posible…

O eso cree él, pero la realidad es otra muy distinta

Aquí hay Temaaaaa… ¡Pero vamos!

A veces está equivocado, pero sí, suele haber tema… Es otro, ¡Pero vamos!

Me Desentiendo definitivamente de esta comunidad…

Eso suele decir, pero al final siempre esta ahí

¡Cuchufleta!

La echa mucho de menos, aunque diga lo contrario

¡Alehop!

De un saltito

¡Dimito!

No se lo cree ni él

Talante, ¡Talante!

De poca utilidad le son este tipo de frases cuando las usa