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Información de la Décima Temporada de LQSA: Avance de Tramas con Imágenes de Episodios

Megáfono en mano y al grito de “Voy a convocar una junta para elegir a mi sucesor”: así promoverá Vicente el relevo en la presidencia de Mirador de Montepinar, un acontecimiento sobre el que se cernirá el complot vecinal y la amenaza de amaño. Sin embargo, el ‘azar’ hará que Bruno sea designado nuevo mandatario. Este cambio presidencial, unido al debut de las Morcillo como propietarias de pleno derecho de una de las viviendas, marcará irremediablemente las vidas de los habitantes del complejo residencial en la décima temporada de ‘La que se avecina’.

Tras una década de enconadas luchas de poder por la presidencia, la apatía e indiferencia de la mayoría de propietarios harán acto de presencia en el complejo residencial, que vivirá grandes cambios: de conserje, cuando las largas vacaciones de Coque obligan a la junta directiva a buscarle sustituto; de convivencia, que llevarán a Antonio y a Coque a disfrutar sine die de la hospitalidad de Enrique y que animará a Fermín a instalarse en el ático de su amada Menchu; de estado civil, cuando diversas circunstancias ponen fin al noviazgo de Yolanda y Amador y al de Nines y Coque, convirtiéndoles en singles; y de alianzas, que propiciarán la floreciente amistad entre Fina y Amador y entre Yolanda y Lola.

Además, la aparente estabilidad presidencial convivirá con nuevas hostilidades vecinales promovidas por Fina y las Morcillo que complicarán el delicado statu quo de Mirador de Montepinar.

Novedades: Prepárate para reír

Tras descubrir que su mandato presidencial se ha prolongado más de lo debido, Vicente decide convocar elecciones contra la voluntad de Fermín, su amigo y asesor personal que se ha sentido realizado rigiendo el destino de Mirador de Montepinar en la sombra en el último año. Una junta de vecinos será el escenario de la elección del nuevo mandatario, que por sorteo recaerá en Bruno.

Muy a su pesar, el consumado pianista se verá obligado a aceptar el cargo y abordar el ‘caballo de batalla’ que sus antecesores han venido eludiendo sistemáticamente: las vacaciones de Coque, al que tras diez años de duro trabajo le corresponden 104 días libres.

Al frente de la comunidad, el concertista emprenderá la titánica misión de encontrar un conserje sustituto que no exija un salario elevado, empleo en el que probarán suerte variopintos candidatos, como Clara (Pepa Rus), sobrina de Menchu que se empleará a fondo para tratar de agradar con su trabajo a los distintos propietarios; Minguito (Max Marieges), que se mudará de Villazarcillo a Mirador de Montepinar con la firme intención de quedarse; y Patricio (Carlos Areces), un hombre con un excelente currículum y un oscuro pasado que será muy convincente con quienes pretendan importunar a los vecinos.

Montepinar, más Loco que nunca: ¡Agárrate, que vienen curvas!

Su desesperación por tratar de deshacerse de Amador llevó a Maite a contratar a un sicario, iniciativa que se vio frustrada in extremis. Para evitar que Teodoro la denuncie por intento de asesinato, la Cuqui se verá obligada a mantener también a su cuñado, comprando así su silencio.

Además, la escritora se verá sobrepasada por diversos problemas: las dificultades creativas para completar su tercera novela, el inesperado embarazo de su asistenta Chusa y su maltrecha vida sentimental, que intentará paliar recurriendo a una agencia de escorts de lujo.

Enrique, Antonio y Coque compartirán piso

Mientras trata de recuperarse de su ruptura con Judith, Enrique se ve incapaz de impedir que Antonio Recio se instale en su casa. El mayorista de pescado ha decidido abandonar su hogar para poder apostar así por una ‘relación moderna’.

Contra todo pronóstico, el exalcalde preferirá su compañía a la soledad hasta que encuentre un nuevo amor y se vea inmerso en un romance con la persona menos indicada. A esta convivencia masculina en el Bajo B se sumará Coque, que llegará a la vivienda tras poner fin a su relación sentimental con Nines.

El Amor de Nines y Coque se rompe

Mayúscula: así es la sorpresa que se lleva Nines cuando el conserje de Mirador de Montepinar le comunica su intención de poner fin a su relación sentimental. Muy afectada por la ruptura, la joven verá agriarse aún más su carácter mientras radicaliza su concepto del universo masculino.

Entretanto, su prima Raquel vive un ‘dulce momento’ con Diego (Jesús Olmedo), el apuesto hijo de Fina con el que mantiene una relación a distancia a través de Skype mientras él se encuentra en China gestionando importantes negocios.

Chusa, la Terapeuta de Bruno

Los sinsabores, presiones y conflictos inherentes de su cargo como nuevo presidente del complejo residencial pasarán factura a Bruno, que verá cómo se resienten su actividad artística y su vida personal.

Además, el concertista confiará la limpieza de su hogar a Chusa, labor que compaginará con su trabajo como asistenta en casa de Maite. Ante la ausencia de Judith, su psicóloga de cabecera, la exnovia de Coque será testigo de las inquietudes y tribulaciones del músico, a quien ofrecerá sus ‘útiles’ consejos.

Crecen los Problemas para Antonio

Incapaz de soportar el distanciamiento de Antonio, Berta decide dar un ultimátum a su marido. La vida sin él no tiene sentido, por lo que está dispuesta a ir de misionera al continente africano si su Antonio no regresa a casa.

Por otra parte, su hija Alba, destrozada tras su ruptura sentimental con Teodoro, emprenderá nuevamente la búsqueda del amor, iniciando una apasionada relación que pondrá patas arriba al clan Recio.

Amador y Doña Fina, Amigos para siempre

Decidido a superar su ruptura con Yolanda, Amador busca el consuelo, apoyo y refugio en su hermano Teodoro, mientras desempeña la vicepresidencia de la comunidad en su afán por tratar de mantenerse ocupado.

Entretanto, el Cuqui estrechará sus lazos con Fina, la mujer más temida del edificio, a la que supuestamente está cuidando para impedir que Diego, el hijo de la anciana, la envíe a una residencia. La venerable octogenaria, por su parte, aprovechará la situación con un triple objetivo: seguir creando conflictos entre los vecinos, mantener engañado a su hijo y exigir la continua atención de Amador.

Fermín, entre Menchu y Vicente

Profundamente enamorado de Menchu, Fermín da un paso adelante en su relación yéndose a vivir con ella. Su decisión abocará a Vicente, su amigo del alma y consuegro, a la soledad. Preocupado por la galopante melancolía de su padre, Javi contratará a un cuidador, ignorando que esta iniciativa se convertirá en una nueva fuente de problemas.

Por otra parte, Fermín, consciente de que sus lazos emocionales con Vicente son más fuertes de lo que creía, se debatirá entre Menchu y su consuegro.

Menchu y Yoli se quedan en el Ático A

Tras adquirir el ático de Judith, Menchu y Yolanda ejercerán como dueñas de una de las viviendas de Mirador de Montepinar. A partir de ahora, las Morcillo participarán activamente en las juntas de propietarios, en las que tratarán de hacer valer sus opiniones y criticarán además a algunos de sus vecinos.

Madre e hija iniciarán una nueva convivencia junto a Fermín, que fijará su residencia en el ático de su amada. Mientras la pareja mantiene una tormentosa relación, Yolanda tratará de eludir el asedio de Amador, que intentará reconquistarla.

Javi y Lola, más débiles que nunca

Javi recibirá un duro revés cuando Lola le confiese que se aburre en su matrimonio. Las alarmas de crisis conyugal se desatarán cuando el primer mandatario del complejo residencial descubre que su mujer ha iniciado una incipiente amistad con Yolanda, su vecina de enfrente.

Para mantener viva la llama del amor la pareja buscará nuevos estímulos que revitalicen su relación. Además, tendrán que afrontar inesperadas dificultades económicas debido a la inestabilidad laboral de Lola y a los problemas de Javi en la empresa en la que trabaja.

3 Meses de Vacaciones para Coque

Han tenido que pasar diez años y numerosos presidentes para que Coque pueda coger vacaciones. Acumula un centenar de días, tiempo libre que dedicará a diversas aficiones. A pesar de este sueño hecho realidad en el ámbito laboral, el conserje de Mirador de Montepinar atraviesa una dura etapa personal tras su ruptura sentimental, situación que le llevará a pedir a Enrique Pastor que le acoja en su casa.


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