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Crítica y Recap Episodio 100 LQSA: El sueño de una vida mejor…

Un inconsciencia, una falsa vida y una lluvia de alusiones

Así titulamos nuestro análisis: vamos a ir por partes, comenzando desde el principio, mostrando alguna foto, analizaremos el capítulo 100 al detalle, lo que da pie a un largo argumento de él, resumen amplio y partes con nuestra opinión de este, así como la que tienen otros fans de la serie.

RECAP ANALÍTICO

La pérgola que Enrique nunca volverá a quitar…

Da comienzo el episodio: en el ático B, Fermín, Lola y Javi discuten a causa de que Fermín coge una tostada para comerla cuando solo había 3 en total, pero no eran 3: también estaba allí Vicente. En una elevada discusión, hablan sobre la vida de Vicente, que está solo y ya poco tiene que hacer en la vida con lo que desilusionan al pobre señor. Este, sin pensarlo, acude al balcón para tirarse por la ventana y acabar con su vida: en principio, Javi piensa que Vicente va, como siempre, de farol pero se tira. Enrique es sorprendido por la lluvia de este vecino, que le cae justo encima porque, además, no estaba abierta la pérgola: esta vez se ha salvado pero, para que Vicente no haya muerto, ha sido necesaria una fuerza, como dice Fermín una ‘energía’ la cual no es otra, más que el cuerpo de Enrique, que ha actuado de ‘pérgola’ paracaídas.

 

Enrique queda inconsciente, pero parece no haber pasado a mayores: continúa el episodio, y lo hace con Doña Fina entrando y cerrando el portal, insultando a Coque y, lo que parecía una escena normal, cambia el rumbo del acontecimiento cuando un foco cae del cielo: Coque, desconociendo este dato, cree que se trata de un Ovni y acude a casa de Enrique a contarle lo ocurrido. Enrique se encuentra hablando con Fran por teléfono, que se encuentra detenido en Playa Pitinga. Lleva otra ropa, por lo que desde que a Enrique se le vino Vicente encima, ha pasado cierto tiempo y se ha dejado atrás esa escena, o eso parece…

 

Enrique sale a la entrada en busca del Ovni que Coque dice haber visto estrellarse, pero ya no hay nada: Coque no mentía, pero el foco, que él creía un Ovni, ha desaparecido… Enrique no lo duda, y cree que Coque estaba alucinando por el efecto de los porros a los que acostumbra consumir: el joven conserje jardinero insiste en que no es así, que no ha fumado y que lo que vio es real, pero su credibilidad está por los suelos, y nunca mejor dicho: limitada, o nula.

Antonio Recio, condenado a pagar lo que no debe…

Un funcionario de Hacienda acude a la Pescadería Mariscos Recio para comprobar si las medidas de seguridad necesarias que Recio debía implantar, han sido añadidas: al no ser este el caso, Recio le comunica que, a pesar de un precinto que se lo impide, abre la pescadería para vender y así comprar lo que le piden las medidas de seguridad: no es tan sencillo como parecía, pues al confesarle ese segundo delito, su multa se eleva entre 600 y 12.000 euros: concrete más, son las palabras de Recio para el funcionario, no quedando en ello la cosa intentando Recio sobornarle con marisco gratis: este no cede, y se va sin, aparentemente, dar registro de ese pequeño pero importante dato de intento de soborno. Un inciso: Recio quiere hacer caso omiso al pago de las multas con no recoger las cartas de aviso. Al no hacerlo, se publicará su deuda en el BOE, Boletín Oficial del Estado que es de lectura obligatoria. Si no lo lee, y aparece en él, consta como que lo ha leído y si no paga lo embargan.

Cuando Recio acude a su casa, Berta le tiene una carta: otra multa, como no, pero para colmo no acaba ahí: Doña Fina llama a la puerta, cuando Recio abre descubre que la anciana señora trae una carta, carta que obliga a Recio a pagar 500 euros a Doña Fina por agredirla como vimos en el 8×01, aunque en realidad se lo hizo ella sola, siendo la palabra de la indefensa anciana contra la del descarado Antonio Recio… Al no dar credibilidad a tantos problemas simultáneos, 3 multas en concreto a la vez, decide coger una botella de cristal que Berta tiene en la mano y le pega un botellazo en la cabeza a Doña Fina: la anciana señora ni se inmuta, ni cae inconsciente: indefensa no está, eso desde luego, Recio no da crédito a la estabilidad de esta señora.

Judith, escritora de libros… 

Escritora, pero nada más: son 2 los requisitos, y es escribir uno de ellos pero el otro tener qué escribir: al fallarla eso, decide acudir al robo del diario de su inquilina, Rebeca Ortiz de donde sacar diferentes historias para un libro que debe terminar antes de 24 horas: con ayuda de Raquel, acabarán antes ejerciendo esta de lectora del diario y Judith de escritora: cuando Raquel lee que Rebe se acostó con un hombre que la superaba por 20 años en edad, se la ocurre un título: “Todas tenemos un Papuchi”… Sin duda, no solo la sorprende sino que ya la ha inspirado: el título ser, es suyo, al menos eso es contenido propio. Piensa añadir en agradecimientos a la joven abogada, pero Rebeca desde luego no se contentará de ninguna manera si descubre lo que su casera y amiga está haciendo con su diario privado… ’35 Y no me encuentro’ es otro de los títulos del libro.

Rebeca llega a casa y esconden el diario: explica Judith que está con su libro pero al ser un diario, lo más seguro es que Rebeca lo coja para escribir en él: Raquel cae en ello y acuden al piso superior del ático para dejarlo en su sitio, pero Rebeca está allí y no les será fácil: si se llama diario es porque, a diario, cuentes lo que te ha pasado, lo que has vivido en él, comenta Raquel a Judith.

Para poder seguir escribiendo el libro con el diario de la abogada, Judith decide drogar a Rebeca y Raquel quiere irse: lo consigue amenazando a Judith con contárselo a Rebeca. Ahora su trabajo es doble: leer el libro y escribir lo que en este pone. A la mañana siguiente, Judith se ha dormido y no ha acabado su libro: Rebeca la sorprende con el libro y no consigue excusa que la haga salir del marrón. Rebeca, ante lo sucedido, prepara su maleta para irse cuando Coque llega llamando y diciendo: ‘junta urgente’. Tras el inciso de esta, Rebeca hace sus maletas con intención de marcharse del ático, pero Judith se atrinchera con ellas en el baño para impedir su marcha: Ante el no poder abrir la puerta del baño, Rebeca actúa insultando por teléfono a las personas a las que Judith tiene que mandar el libro, y que ya la pagaron un anticipo, dejando así a esta un gran problema que la hace salir del baño: cuando Rebe ya es libre de irse, no duda en hacerlo: han profanado su libertad hurgando en su vida personal extrema con la lectura de su propio diario…

La comunidad de las fugas de agua: Grifos abiertos…

Doña Fina ha abierto los grifos del baño a los Recio en venganza del botellazo: Recio coge un cuchillo y no duda en amenazarla con la muerte. Cuando esta no responde, Vicente sale de su casa para ir al bar, y aprovecha para entrar y saltar de su balcón al piso de la señora Fina: Enrique, que junto a Berta se encontraban allí consiguen pararle, y Doña Fina, inmutada a la situación, sale al balcón con una alfombra que posa en la terraza, con lo que el polvo de esta cae al jardín de Enrique: no duda en replicarla que la acaba de salvar la vida pero esta actúa fuerte, insultando ante todo.

Enrique llama a un inspector por las goteras pero su sorpresa no pasa desapercibida: el trabajador que acude es idéntico al fallecido Matías, presidente de la Atalaya del Arcipreste hasta que murió a causa de un rayo. Coque cree a Enrique pero Recio, que en su momento protagonizó lo ocurrido con Matías, no recuerda su cara pero sí a la mujer de este: Belinda.

El plan de Recio pasa ahora por abrirle los grifos a Doña Fina. Para ello, debe acudir al ático de Javi y Lola para hacerlo allí: lo consigue acudiendo desde casa de Judith y pidiendo a esta que le haga un cola-cao, algo raro a lo que cede para tener tiempo de subir, pasar al otro piso, abrir los grifos y volver sin que esta se de cuenta.

Con otra gotera, Doña Fina enfadada a preguntar porqué la han abierto los grifos con un casco de bicicleta en la cabeza por si el Recio decide pegarla otro botellazo en la cabeza. La policía llega y Enrique trata de explicar todo lo ocurrido, dando lugar a que estos no entiendan nada, ni tampoco los vecinos, allí presentes: Doña Fina se cabrea con los agentes, que no hacen bien su trabajo y eso los enfuria, pero Enrique se viene arriba alagando a estos en particular y a los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado en general…

Enrique convoca para el día siguiente una junta urgente. Fermín se ha desvelado y quiere preparar la junta pero Enrique quiere dormir. Recio, de nuevo en casa y durmiendo, escucha como la anciana Doña Fina mueve muebles en plena noche… Recio abre los grifos para que una gotera le afecte a Enrique y este se despierta: incapaz de continuar durmiendo, sale al jardín, donde sorprende a una limpiadora limpiando: cuando la pregunta quien es, alguien por walkie la dice: ‘Sal de ahí, Trini, sal de ahí’ y se la cae el walkie. Por él se escucha que Enrique tiene el walkie y que los apaguen, cuando este contesta nadie responde y vuelve a su casa diciendo: ‘hablaban de mi…’ y sin entender completamente nada.

Los Mini Cuquis se van a Euro Disney… O eso parece

Amador es despertado por sus hijos en la caravana: junto con Maite, ambos descubren por sus hijos que se los han quitado, y como cuenta la asistenta social encargada del caso, deben despedirse porque la tutela de los niños la tiene una familia de acogida, la cual se va al extranjero y pretende llevarse a los niños.

Amador y Maite deciden refugiarse en casa de Nines, pero ante la llegada de la policía, intentan escapar por la terraza con unas sábanas: Ojos de Pollete, al que Amador tira, planea pero no ocurre lo mismo con el resto: deben correr a la caravana para que la policía no los pille. Nines delata que se están escapando por la ventana, y Coque la replica. Cuando parece que han conseguido escapar al llegar a la caravana y arrancarla, Amador da un golpe al coche de la policía y, al acelerar, ‘crinpa’ la caravana, la cual ya no puede seguir funcionando y colapsa quedándose como casa, pero sin poder moverse como un coche. La policía llega, y ahora están atrapados: sin poder evitarlo, no les queda más que despedirse de los niños. Los 2 policías tienen pena por lo que esta familia está viviendo pero nada pueden hacer excepto llevárselos. Doña Fina comenta la mala situación de Amador y Maite insultando a ambos e indicando que quiere castrarlos como a su gato.

Javi y Lola, padres otra vez… ¡Por triplicado!

La prueba del predictor da positiva y ambos padres entran en caos: acuden al médico para que confirme el embarazo, pero su sorpresa es increíble: no solo están embarazados, lo que supone que Lola no se tomó la píldora del día después, sino que encima vienen 3 niños: menudo popurrí, y eso que tomaron whisky con orfidal: el médico toma el dato porque le interesa saber cómo tener trillizos: las posibilidades son de 1 entre millones. La familia Maroto-Trujillo necesita que el bajo se alquile ya y que Lola encuentre trabajo como actriz, o un inminente embargo les acabará dejando como los Cuquis.

Indagando sobre la verdad…

En una junta de urgencia, Enrique trata de explicar que Matías está vivo, que vio a una señora de la limpieza la noche anterior y que se le cayó un walkie que Fermín, actual vicepresidente, cree de móvil antiguo… Para iniciar la junta, Fermín dice la frase mágica de ‘apaguen sus teléfonos móviles y no fumen’, mítica de aquí no hay quien viva y en alusión a esta, sin duda alguna.

Relativo a la junta, Enrique cree que las vidas de los vecinos, amargadas siempre, son controladas por otras personas que algunos creen que son aliens: básicamente, Leo, Fermín y Amador son los que creen tal teoría sin sentido común, pero al no tenerlo tampoco lo que Enrique asegura, parece no des-carecer tanto de ello.

Mientras la junta es llevada a cabo, llega el padre de la parroquia más cercana a Montepinar, no está claro donde está, pero el párroco al que especialmente Berta conoce y Enrique no es menos, dice: ‘No hay tiempo, van a venir en cualquier momento: os están vigilando…’. Enrique no da crédito a lo que escucha, pues alguien confirma su versión de los hechos increíbles acontecidos en el edificio…

Ahora, el plan de algunos vecinos pasa por descubrir la verdad: si son aliens, un plan para pillarlos es llevado a cabo. El plan pasa por colocar lacasitos desde los columpios traseros hasta la puerta del portal y, cuando los aliens a la hora de la merienda los coman y sigan su camino, serán interceptados por Fermín, Amador y Leo. El plan resulta fallido cuando el que acaba anclado en el hilo de lacasitos es Coque, y lo atrapan sin saberlo. Coque grita Señor Delfíin, y la misión ha fracasado: Fermín se inclina por sospechar que pudiera el alien haberse transformado en Coque, algo que se descarta casi al instante de este decirlo.

Da comienzo ahora la caza de aliens, cosas raras que no cuadren pero no consiguen nada hasta que, misteriosamente, algo que debería ser el cielo es una pared extraña que no debería estar ahí: siguiendo el camino de esa pared extraña para buscar alguna especie de puerta, dan con un guardia que les impide el paso: no dudan en secuestrarle, pero es humano, dice: ¡dejadme en paz, que soy de Burgos!… Fermín bromea con ¡Aah, muy buenas morcillas…!.

Todos son personajes de una serie de televisión…

Con la captura del guardia, los vecinos quieren matarlo y se les va de las manos hasta el punto de intentar hacer lo mismo con Judith. Impidiéndolo, una voz les dice que se estén quietos y dejen en paz al guardia: esta, indica que son sus creadores, que es una serie de televisión y que ellos controlan sus vidas, trabajos, destinos… Todo lo deciden ellos, Amador cree que son un poquito hijos de puta, y Lola que Estela tenía razón: hay una mano negra. Vicente pregunta el nombre de la serie, a lo que la voz responde: se llama ‘la que se avecina’. Cuando se pregunta por la llegada de Doña Fina, la voz dice que es para introducir un conflicto nuevo. Una prueba de que son los creadores pasa por que llueva en el exterior del edificio, pero cuando la lluvia llega al interior, Enrique pide a la voz que pare y todos creen ya la historia de ‘la extraña voz’: los vecinos comienzan a pedir deseos pero Enrique les dice que dejen de hacerlo, que no son los reyes magos…

Antonio quiere hablar con el jefazo o se carga a Nines, lo intenta con el Concejal y la voz cede: una chica joven llega diciendo: ‘acompañadme, por favor’… Ahora, todos en grupo piña salen del portal camino a la libertad: una puerta les abre acceso al exterior, donde descubren que es de día, pues dentro era de noche… Un autobús de Contubernio, la productora de la serie, los espera para llevarles hasta mediaset, la parte productora que emite la serie en televisión a través de la cadena telecinco. Enrique mira atónito a su alrededor y se para, hasta que la chica le llama para subir al autobús.

Recorriendo Madrid, cuando se paran, los fans de la serie acuden corriendo al exterior del autobús como bestias: ninguno da crédito a lo que están viendo. Una vez en mediaset, les dan acreditaciones y les hacen una foto: allí ven en pantallas de tv que salen ellos mismos en viejas escenas, como Amador de capitán Salami… Enrique, que acude el primero, no da crédito a lo que está viviendo, viendo y comprendiendo…

Como si de una junta fuera, el mandamás de la cadena les indica lo que son, porqué, que llevan ya 100 capítulos, que les ven 4 millones de espectadores pero, lo que todos quieren, es ser libres: vivir en la realidad. Aunque el mandamás les explica que en el exterior vivirán peor que en el interior de Montepinar, todos aceptan vivir en libertad: no saben que no vale su dinero, ni sus títulos, ni sus estudios… Son famosos a los que muchos conocen, nada más.

Antonio intenta endiñar una de sus tarjetas de Mariscos Recio al mandamás de la cadena, pero es la realidad: allí no existe su pescadería, ni su imperio. Coque pregunta si Paz Padilla tiene una hermana gemela drogadicta y el mandamás se ríe: sin duda, alusión al duplicado de esta en la serie, que apareció como La Chusa, volverá a aparecer pero lo más gracioso aún: en 2 ocasiones, lo hizo como Paz Padilla y no como el personaje de La Chusa…

Ya en la realidad, los Leones Huevones acuden a un bar donde se encuentran a fans de la serie que saben todo lo que han hecho en el Max & Henry. y los incordian: deciden abandonar el local agobiados de tal situación.

Antonio, Berta, Coque y Enrique, por otro camino, se encuentran con un extranjero que insulta a Antonio, unos negros que adoran al Recio… No cuadra nada, es el mundo al revés… Una pareja de edad similar a la de Enrique le indica que como presidente tendría futuro, pero le recuerdan lo que hizo con Judith… Con Berta, otra señora hace lo mismo: esa señora es una monja.

Las chicas, por otro lado, son reconocidas por todo el mundo: sin carrera, profesión, máster, titulación ni nada, no saben lo que hacer… Junto a una tienda de ropa, no dudan en entrar a renovar su look de la serie, pero cual es su sorpresa que, al pagar, sus billetes son falsos: el dinero de la serie no es válido fuera de esta…

Fermín y Javi, por un lado aparte, charlan sobre que Úrsula no es real, que no tendrán trillizos… Fermín se encuentra un euro real y compra con él una coca-cola en un puesto ambulante, es de lata, y le sabe igual que en la serie… Charlan también sobre si la Paca es o no real. Se encuentran con Doña Fina, quien, con aspecto de literalmente andar por casa, va sola a su bola y ni les contesta cuando la preguntan qué tal en la vida real.

Ambos se encuentran con unos fans de la serie que llaman a Fermín Portero y Emilio: este, no entiende el porqué, pero nosotros sí: es alusión a aquí no hay quien viva como la frasecita de la junta, pero no comprendemos cómo eso lo sabe Enrique… ¿Veía aquí no hay quien viva y el actor se le parecía…?

Tras la excursión por el mundo real, deciden volver a ver al mandamás de la cadena y votar si volver o no a la ficción de la serie: sin duda, todos votan a favor, pero a favor de volver…

El mandamás les explica la audiencia de la serie, el porqué siguen adelante… En Montepinar, hacen felices a muchas personas que se ríen durante hora y media cada semana con las aventuras descabelladas y alucinantes de los vecinos de la comunidad montepinar: en el edificio siempre saldrán adelante porque son imprescindibles protagonistas, pero, en la realidad, no valen nada… Su hogar, su casa, es Mirador de Montepinar. Vicente dice que se podrían haber ahorrado el viaje si le hubieran hecho caso… Se podría haber quedado él solo, pero como que no es plan… Por unanimidad, vuelen al edificio pero reclaman condiciones de mejora: unas vidas mejores para todos y cada uno de los actores, pero eso no depende del mandamás, sino de los creadores de la serie, los cuales viven escondidos porque están amenazados por diferentes asociaciones… Pobrecillos los hermanos Caballero y cía.

De regreso en el edificio, la alcaldesa ha dimitido y Enrique ocupará su puesto, lo que le impedirá seguir ejerciendo como presidente de Montepinar. Decide que sea Fermín Trujillo quien ejerza de tales funciones: Fermín será ahora el presidente de la comunidad.

Lola llega del ginecólogo: finalmente, no está embarazada de trillizos, ni de uno solo más… Se ha encontrado con  Amenábar en la sala de espera, quien quiere a Lola como la protagonista de su nueva película…

Vicente, el hombre cojín llega del médico, donde le han dado un mes de vida: en aproximadamente tal plazo, se encontrará con su mujer fallecida, Goya.

Rebeca también se une a la fiesta: se va porque la han contratado en un buffete de abogados de la sección Penal en Nueva York.

Judith se queda sola, o eso cree porque Hugo, su gran ex novio, regresa en su busca: la echa de menos y quiere que se vayan a vivir juntos… Enrique y Fermín observan la escena felices y Rebeca no duda en restregar que ahora, ya no la importa quedarse sola…

Cuidadín que viene lo mejor: Amador llega en un descapotable: les ha tocado la lotería a los Cuquis y compran el bajo, ya pueden recuperar a los niños pero no hará falta: Patri llega con ellos por sorpresa y con otra más: besa a Amador, lo quiere, y a Maite eso no la importa: Enrique se ofrece a ella y ahora serán pareja.

Leo sigue siendo single, pero Raquel, por sorpresa, se declara a él: otro amor llega a montepinar.

Berta aprovecha ahora que están todos juntos para comunicar que se casará en Bali con Antonio, con todos los gatos pagados en Indonesia…

Nines comunica que está embarazada cuando Coque se declara y la dice que se quiere casar con ella…

Antonio Recio, que no es menos, recibe por una vida dedicada al Marisco el premio del bogavante de Oro que tanto ha ansiado tener…

Ante tantas buenas noticias, un aparente problema: un ataúd sale del edificio, pues es Doña Fina que ha fallecido y cuando Antonio cree que se han acabado ya las ancianas en el edificio, por sorpresa regresa, más bien resucita Izaskun, que llama al Pescadero Cabrón desde su piso en el 2ºA por la ventana, como hacía siempre…

De vuelta a la cruda realidad…

Enrique se despierta gracias a que Doña Fina tira varios cubos llenos de agua por el balcón calando a este y todos los vecinos: cuenta que soñó que todo era una serie de televisión…

La ambulancia, que acaba de llegar, lo llevará al hospital, pero aún con todos los vecinos allí presentes, solo Coque se atreve a acompañarle, solo él también se ofrece y pregunta sobre qué era eso del sueño de una serie de televisión… Enrique comunica que no volverá a recoger una pérgola, Coque le comunica que es verdad, que es una tontería hacerlo y se gira: la cámara se acerca a este y hace parecer un extraño final que lo deja perfecto: el mejor capítulo de la que se avecina ha llegado a su fin. El capítulo pensado para finalizar la serie, tan solo finaliza un episodio normal y corriente y técnicamente, ha durado apenas unos minutos ya que lo acontecido en el sueño, no cuenta para el futuro…

LA CRÍTICA

Viene un momento clave: este ha sido nuestro punto de vista, es nuestra opinión y crítica de este gran episodio [ya con eso avanzamos la opinión], pero sin duda lo llevaremos por todos los puntos, comenzamos:

El capítulo da comienzo con una trama familiar que desplaza a Vicente de los Trujillo-Maroto, lo que le lleva a suicidarse tirándose por el balcón. Mala suerte es que no está la pérgola puesta, y Enrique, que estaba regando las plantas y no se lo esperaba, se encuentra con la sorpresa de que le cae encima Vicente: este sale vivo pero Enrique parece estar afectado.

De repente le vemos con otra ropa, hablando con Fran por teléfono, y Coque llega diciendo que ha visto un ovni cuando lo que parecía y fue, era un foco…

Daba así inicio a lo que vimos acabar con que descubren que son personajes de ficción, van a la realidad, deciden volver porque allí son famosos, todos los reconocen y no tienen dinero ni sus estudios y carreras valen, y cuando a cambio de volver requieren que les mejoren sus vidas, Enrique despierta del sueño: el capítulo, por técnica, ha durado unos 7 minutos sin contar el sueño.

Durante el capítulo, los guiños a anhqv han sido múltiples: sin duda, los directores y guionistas han querido recordar la serie predecesora con Fermín y Enrique juntos en la mesa presidencial, Fermín diciendo la mítica frase de Emilio ‘Apaguen sus teléfonos móviles y no fumen, para hablar levanten la mano, y para insultar, también me la levantan’ y cuando estaban en la ‘vida real’ este es reconocido como Emilio, Portero, algo que no entiende…

Antes de que Enrique despertara, Doña Fina salía en un ataúd, estaba muerta y cuando Recio decía que ya no había al fin viejas en el edificio, Izaskun se asomaba por el balcón de su abandonado piso 2ºA con la frase mítica ‘Concejal, Hijo Puta’… Sin duda, un gran homenaje compilando una de sus escenas antiguas con una escena actual, que, por un momento, pareció que no solo aparecía en el capítulo, sino que la actriz estaba viva… Se echó en falta un recuerdo a Doña Charo, ex suegra de Enrique y madre de Araceli que interpretó Emma Penella, también fallecida, y recuerdos a otros personajes que se fueron como Maritere, o el cameo pequeño o simple recuerdo de Goya, Fran, Maxi… De Fran fue la breve conversación telefónica del principio del sueño al menos, de Maxi y los demás, ni mínima mención…

¿Qué nota le ponemos al capítulo? Se arriesgaron con este, lo tenían pensado para acabar la temporada 8 y quien sabe, la serie pero lo hicieron para el 100: un cambio sin duda algo descabellado pero nada sorprendente en la que se avecina… Nos hicieron reír y nos hicieron recordar a Izaskun de una muy buena manera, sin defraudar al espectador…

NOTA FINAL: 9,7.

¿Y ese 0,3% restante a dónde se ha ido? Pues muy sencillo: faltó como dijimos mencionar en recuerdo a los que se fueron o que volvieran con un pequeño cameo en el sueño de Enrique… Estela, La Paca, no fue menos recordada en el episodio… Al menos se la mencionó. y no hacía falta ya.

Queremos terminar no sin agradecer a todo el equipo de la serie, desde actores y guionistas hasta directores y productores el gran trabajo que están haciendo a diario por sacar adelante esta gran serie y pedir, más bien dejar en sugerir a tele cinco que cambie el horario, ya que si lqsa comenzara y acabara antes, de seguro rascaría unas décimas más de audiencia: algunos madrugamos, y el que acabe a la una menos veinte, supone ir tarde a dormir…

Debido a que en los making of mencionan cosas de las audiencias de tal episodio y los fans que lo comentan en las redes sociales, no sabemos si es que los graban días antes de su emisión, pero no nos cuadra nada… No estaría mal aclarar eso, y tramas que quedan pendientes…

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